Psiquiatra o psicólogo, ¿a quién debería pedir cita? Es una duda mucho más habitual de lo que parece y en realidad, no creo que el paciente tenga que saber responderla antes de pedir ayuda.
Los dos profesionales trabajan en el ámbito de la salud mental, pero lo hacen desde lugares diferentes y en muchos casos, pueden complementarse.
El problema es que todavía existen ideas bastante simplificadas sobre ambas profesiones.
Algunas personas piensan que el psicólogo receta medicación, mientras que otras creen que el psiquiatra se limita a escuchar unos minutos y recetar pastillas. Ninguna de las dos cosas describe bien lo que hacemos.
¿Psiquiatra o psicólogo?¿Cuál es la diferencia?
El psiquiatra es médico y por tanto, tiene una formación médica que permite valorar si detrás de determinados síntomas puede existir también una causa física o biológica.
Puede realizar una valoración diagnóstica, descartar determinadas alteraciones médicas y pautar tratamiento farmacológico cuando es necesario, además de realizar seguimiento y revisar ese tratamiento.
El psicólogo trabaja principalmente desde la palabra y la terapia, utilizando herramientas que ayudan a comprender y modificar la relación entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.
Su trabajo puede ser fundamental para entender determinados patrones, gestionar emociones y cambiar la manera en que afrontamos las dificultades. No competimos: nos complementamos.
El psiquiatra no se dedica únicamente a recetar
Es uno de los prejuicios que más me encuentro en consulta. La psiquiatría tiene una mirada médica, pero eso no significa que la medicación sea siempre necesaria ni que sea el centro de todo tratamiento.
Antes de plantear un tratamiento hay que entender qué está ocurriendo. A veces es necesario descartar alteraciones hormonales, anemias, efectos de determinados medicamentos u otras causas médicas que pueden estar influyendo en los síntomas.
Y, cuando se prescribe medicación, considero fundamental explicar para qué sirve, por qué se propone y durante cuánto tiempo puede ser necesaria.
¿Cuándo puede ser útil acudir a los dos profesionales?
Hay situaciones en las que la combinación de psiquiatría y psicología puede ser especialmente útil. Por ejemplo, cuando existen síntomas que necesitan tratamiento médico, pero al mismo tiempo hay un problema de fondo que requiere un trabajo terapéutico sostenido.
En una depresión moderada o grave, determinados trastornos de ansiedad o en algunos casos de TDAH, por ejemplo, la combinación puede funcionar mucho mejor que abordar cada parte por separado.
La medicación puede ayudar a reducir la intensidad de determinados síntomas, mientras que el trabajo psicológico permite profundizar en patrones, emociones y formas de afrontar lo que está ocurriendo.
En mi forma de trabajar, además, la psicoterapia tiene un papel fundamental. Integro la terapia breve estratégica en mi práctica porque no entiendo una buena psiquiatría sin esa parte: la medicación puede rebajar la intensidad del síntoma, pero muchas veces el cambio real viene del trabajo terapéutico.
¿Cómo saber si necesito psiquiatra o psicólogo?
La gravedad, el nivel de interferencia en la vida cotidiana, la existencia de riesgo, los antecedentes personales y familiares, la posibilidad de que exista algo biológico y lo que la persona haya probado anteriormente son algunos de los aspectos que tengo en cuenta.
Si hay síntomas intensos, sospecha de una causa médica o necesidad de tratamiento farmacológico, puede ser importante empezar por una valoración psiquiátrica.
En cambio, si estamos ante dificultades de afrontamiento, un duelo o problemas en las relaciones sin esa gravedad, la psicología puede ser una buena puerta de entrada.
No tienes que decidirlo tú solo
Si llevas meses pensando “no sé si necesito un psiquiatra o psicólogo”, no creo que tengas que seguir dándole vueltas. Elegir al profesional adecuado también forma parte de nuestro trabajo y una primera valoración puede ayudarnos a orientar el camino.
Es como cualquier otra consulta médica: no esperamos que una persona se diagnostique antes de acudir al médico. Puedes empezar por donde te resulte más fácil y, a partir de ahí, nosotros nos encargamos de valorar qué necesitas.
Trabajar en equipo también es una forma de cuidar
Para mí, un equipo multidisciplinar significa trabajar de verdad juntos, no simplemente compartir una dirección o tener varias consultas en el mismo centro. Significa comentar los casos, compartir criterios y decidir conjuntamente qué necesita cada persona.
La coordinación evita que el paciente tenga que contar su historia una y otra vez o reciba mensajes contradictorios de diferentes profesionales.
Cuando psiquiatría y psicología trabajan en la misma dirección, hay más coherencia y el paciente puede sentir que detrás de su proceso hay un equipo pensando en él, no piezas independientes que no se comunican.
Lo importante es empezar
Si tienes dudas sobre si necesitas psiquiatra o psicólogo, no necesitas resolverlo antes de pedir ayuda. Empieza por explicar qué te está pasando y deja que hagamos la valoración.
Lo importante no es acertar con el profesional a la primera. Lo importante es no quedarse parado mientras el malestar sigue ocupando espacio en tu vida.