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ONLINE Y PRESENCIAL

TDAH del adulto

Dra. Raquel Calles, psiquiatra, con un libro sobre el TDAH del adulto en su consulta de Tenerife

Si está leyendo esto es porque está considerando iniciar un estudio de TDAH. Queremos explicarle, con total transparencia, en qué consiste el proceso, qué va a encontrar en cada paso y por qué lo hacemos de esta manera.

Si usted ya sospecha que tiene TDAH, lea esto primero

Muchas de las personas que nos llaman lo hacen con la sospecha ya formada, y nos piden empezar directamente por las pruebas. Esa sospecha suele tener fundamento y la tomamos completamente en serio. Pero hay algo que conviene saber antes de empezar, porque cambia el orden de todo lo demás.

El diagnóstico de TDAH es clínico. No existe ningún test de atención, cuestionario ni prueba de imagen que lo confirme. Las guías internacionales son claras: ninguna batería neuropsicológica tiene hoy capacidad suficiente para establecerlo en una persona concreta.

Ninguna prueba, por sí sola, le da una respuesta. Se la da un especialista que sabe interpretarla.

Lo que usted no puede saber por sí mismo —y no es ningún demérito, tampoco podríamos nosotros con nuestra propia historia— es si lo que le ocurre es lo que sospecha, si es solo eso, o si hay algo debajo que se le parece mucho: un trastorno del sueño, un cuadro de ansiedad sostenido, una depresión de larga evolución o las secuelas de una experiencia traumática. Y con bastante frecuencia, además, una de estas condiciones convive con otra sin haber sido identificada.

Por eso el proceso empieza siempre en una consulta médica, no en una sala de pruebas.

Qué tiene que verificar el especialista

Para que un diagnóstico sea válido —y para que le sirva de algo, dentro y fuera de la consulta— hay varias cosas que deben comprobarse:

  • Que los síntomas actuales son suficientes en número e intensidad para cumplir los criterios diagnósticos internacionales.
  • Que están presentes desde antes de los 12 años, lo que obliga a explorar su historia en profundidad.
  • Que afectan al menos a dos áreas de su vida: trabajo, estudios, relaciones, vida cotidiana.
  • Que no hay otro diagnóstico que explique mejor lo que le ocurre, o que conviva con el TDAH sin haber sido identificado.
  • Y, cuando el caso lo requiere, que disponemos de datos objetivos de rendimiento cognitivo, no solo de lo que usted refiere sobre sí mismo.

Cada uno de estos pasos requiere tiempo y método. No es burocracia: es la base sobre la que descansa un diagnóstico fiable.

Las fases del proceso

El proceso se estructura en tres fases. No todos los pacientes las recorren todas —eso depende de cada caso—, pero el orden es siempre el mismo.

Con la Dra. Calles, el Dr. Dorta o la Dra. Morejón

  • Entrevista clínica: su historia personal, familiar, académica y laboral.
  • Valoración de otras posibles causas y de diagnósticos que puedan coexistir.
  • Al final de la sesión recibirá una orientación clínica y sabrá si procede continuar con un estudio, o si lo que necesita es otra cosa.

En esta consulta no se realizan pruebas ni se pauta tratamiento. Es deliberado: sin haber completado el estudio, prescribir sería precipitado.

Con la neuropsicóloga · Solo si el especialista la indica

  • Pruebas de rendimiento objetivo: atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas.
  • No son pruebas de inteligencia: miden cómo funciona su cerebro en tareas concretas, no cuánto vale usted.
  • Sirven para caracterizar su perfil cognitivo, apoyar el diagnóstico diferencial y detectar dificultades que puedan estar influyendo sin haber sido identificadas.

La batería se diseña para su caso concreto. Cada condición lleva sus pruebas específicas, y el diferencial que haya abierto su especialista en la fase 1 determina cuáles se aplican. Tres sesiones es el mínimo del caso más sencillo, no una estimación: no es posible valorar varias hipótesis a la vez en ese tiempo.

Esta fase puede realizarse por videoconferencia.

Con la Dra. Calles o el Dr. Dorta

  • Estudio de los resultados de las pruebas e integración con toda su historia clínica.
  • Juicio diagnóstico, explicado con calma y en un lenguaje que se entienda.
  • Informe clínico completo.
  • Si procede, inicio del tratamiento y plan de seguimiento.

El seguimiento después del diagnóstico

Si el diagnóstico se confirma y se inicia tratamiento farmacológico o psicoterapéutico, será necesario continuar en seguimiento.

No podemos decirle de antemano cuántas revisiones va a necesitar, y desconfíe de quien se lo asegure. El ajuste de un tratamiento depende de cómo responda usted al fármaco, de la tolerancia, de los efectos secundarios que aparezcan y de la dosis que acabe resultando eficaz. Hay personas que se estabilizan en dos o tres citas y otras que necesitan varios meses de ajuste fino. La frecuencia se acuerda con usted en cada momento.

El TDAH acompaña a la persona a lo largo de la vida. El diagnóstico es solo el primer paso. Un buen seguimiento —adaptado a su ritmo de vida, a sus objetivos y a su respuesta al tratamiento— es lo que determina, en la práctica, el impacto real que ese diagnóstico tendrá sobre su calidad de vida.

faq - Preguntas frecuentes

El proceso se compone de tres fases con tarifas independientes, y el número de sesiones de la fase 2 depende de cada caso. La tarifa de cada consulta figura en Doctoralia al reservar la cita.

No, y conviene explicar por qué. Las pruebas neuropsicológicas no diagnostican: aportan datos que alguien tiene que interpretar dentro de un contexto clínico. Hacerlas sin una valoración médica previa es como pedir una analítica sin saber qué se está buscando. Además, en un porcentaje nada despreciable de casos la primera consulta revela que el problema principal es otro, y ahí las pruebas habrían sido un gasto inútil.

Porque los fármacos que se emplean en el TDAH no son inocuos y exigen un diagnóstico establecido, no una sospecha razonable. Prescribir antes de completar el estudio no le protege: le expone.

Tráigalo a la primera consulta, junto con cualquier informe o prueba que conserve. En muchos casos evita repetir trabajo. En otros, el especialista puede considerar que conviene completar o revisar algún aspecto, y se lo explicará.

Sí. Todas las fases pueden realizarse por videoconferencia, con los mismos instrumentos y el mismo rigor que en modalidad presencial; solo necesita una conexión estable y un espacio tranquilo.

No podemos asegurar un plazo exacto: depende de cada caso y de las agendas de los profesionales. Lo que sí podemos garantizar es que en ningún momento estará esperando sin saber en qué punto se encuentra.

Un proceso diagnóstico serio contempla esa posibilidad desde el principio. En ese caso el informe documenta todo el estudio y, si se ha identificado otra cosa, la recoge y orienta el tratamiento. Llegar a esa conclusión también tiene valor clínico: significa que dejamos de buscar donde no estaba.

Pedir cita

El primer paso es siempre la consulta de valoración diagnóstica, presencial o por videoconferencia.

Este centro no atiende urgencias. Si estás en una situación de crisis o tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 024 (línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible 24 horas) o al 112. Si hay riesgo inmediato, acude al servicio de urgencias más cercano.